EL PLAN DE TU ALMA

La mayoría del tiempo estamos buscando afuera de nosotros mismos cosas o personas que le den sentido a nuestra vida.
Decidimos ocuparnos por completo de lo o los demás y ésto es porque nos hemos desindentificado de nosotros mismos o nunca lo hemos estado.
Y no es que no amemos a nuestra familia, amigos, trabajo o posesiones sino que ninguno puede ser el centro de nuestra vida, debemos adquirir sentido dentro de nosotros mismos, de manera que si perdemos todo, podamos seguir adelante.
Y es que este proceso de conocernos a nosotros mismos es el camino para conocer a Dios pues nosotros somos lo más cercano de su expresión, como bien dijo Jesús: "amándonos podemos amar a otros..." pero la pregunta básica es ¿cómo puedes amar a quien no conoces?
Lo básico es comprender qué somos y qué hacemos aquí... pero eso es algo que muchos desconocen o se conforman en ignorar y las consecuencias son que simplemente sobreviven y/o que se sienten muy turbados en los momentos de las dificultades.
Vamos por el principio...
Eres un Alma, un ser de luz...
Tú tienes un cuerpo... no eres el cuerpo.
Antes de nacer, tú eras un ser de luz que quería venir a esta Tierra para poder vivir en ella y, a través de tu experiencia, evolucionar espiritualmente.
En ese lugar que llamamos Cielo o Paraíso, hay diferentes niveles de evolución espiritual y cada uno debemos de cumplir con diferentes misiones a fin de crecer y elevar nuestro espíritu a un nivel superior.
Cuando alegremente recibiste el permiso de entrar en un cuerpo físico, te fue asignado un grupo de guías y protectores. Todos, junto contigo, planearon un esquema general de tu vida basándose en los eventos que forzosamente debías de vivir para poder aprender aquello que te hará ascender cuando vuelvas a Casa y para ayudar a otros a evolucionar espiritualmente o cuidar y mejorar el planeta. Al esquema podemos llamarlo el "Plan del Alma" o "El Contrato Sagrado".
En este "Plan del Alma" ciertos eventos suceden forzosamente asegurando tu crecimiento, aprendizaje y evolución espiritual y está garantizado que serás completamente apoyado para que lo logres.
Hay factores que intervienen en la forma en que responderemos a los eventos, uno de ellos es el libre albedrío.
Todos juntos, Dios, tú y tus guías espirituales deciden qué género tomarás para desarrollar mejor las habilidades y destrezas que necesitarás para tu crecimiento espiritual, es decir, si serás hombre o mujer. También, eres tú mismo quien elige a tus padres; desde luego éstas elecciones son desde el nivel de consciencia del amor.
Cuando eres un ser espiritual, un ser de luz, la vibración que tienes es muy elevada. Sin embargo, cuando baja tu esencia a habitar un cuerpo físico, la vibración de lo físico es muy baja, por lo tanto, mucha de tu esencia no puede vibrar en esa frecuencia baja y no es que dejes de ser tú mismo sino que, de alguna manera, todo ese conocimiento que tienes sin tu cuerpo físico, lo inhibe al entrar en la materia. Por eso sucede que “olvidamos” quiénes somos y “olvidamos” lo que sabemos pero, conforme vamos evolucionando en nuestra espiritualidad, vamos “recordando” quiénes somos, a qué venimos y qué sabemos.
Por ejemplo, cuando cierta información te es revelada, tú, en el fondo de tu ser “ya la sabías”.
De cierta manera, esto mismo que estás leyendo tú “ya lo sabías", solamente estamos quitando los velos que la materia nos ha puesto encima.
Pues bien, una vez formado tu equipo de guías y compañeros espirituales; establecidos los valores y lecciones que has de aprender y practicar, te lanzas al mundo y entras en un pequeñísimo cuerpo físico conformado por apenas dos células dentro del vientre materno… y jamás… jamás estarás solo… jamás estuviste solo… ellos están contigo ahora mismo, en este mismo instante, y seguirán estando junto a ti hasta que tu cuerpo físico ya no pueda hospedarte y sea momento de dejarlo y regreses a ese espacio de Luz Divina donde tus Guías y tus Ángeles te darán un Último Abrazo entregándote a Dios.
Tu propósito de vida o tu misión es la parte más importante de encontrarte a ti mismo y, cuando encontramos nuestro propósito de vida, sentimos mucha paz… encontramos nuestro lugar en este mundo de tal manera que toda nuestra vida hace completo sentido.
¿Cuál es tu propósito de vida? ¿Cuál es tu misión? Todos y cada uno de nosotros tenemos una misión igualmente importante en esta Tierra.
Cuando trabajamos en ella, nuestra vida completa sana. Nos sentimos más contentos, más saludables. Incluso ¡nuestras finanzas mejoran!
La misión de todos tiene el mismo fundamento subyacente de AMOR.
En esencia todos estamos aquí para aprender, recordar y enseñar.
La pregunta en relación a nuestro propósito de vida se relaciona con cuál forma tomará tu sendero de amor. Si serás sanador, maestro, artista, padre, médico o algo más.
Cuando planeamos nuestra venida a la Tierra, también aseguramos que seguiríamos nuestro camino como instrumento de amor eligiendo la profesión o actividad correcta que nos llevaría a cumplir nuestro Plan de Vida.
Esto fue implementado como un mecanismo para asegurar que reconoceríamos esa Misión y es LO QUE MÁS NOS GUSTA HACER. Eso que te hace feliz, que te apasiona, que siempre quieres hacer, que puedes pasar horas y horas haciendo y sigues disfrutando… esa es TU MISIÓN…
¿Qué es lo que más te gusta hacer? ¿Enseñar? ¿Cuidar niños o ancianos o enfermos? ¿Las plantas? ¿Los animales? ¿Pintar? ¿Cantar? ¿Hacer música? ¿Investigar? ¿Inventar maquinaria? ¿Cocinar? ¿Escribir? busca… por ahí está tu misión en esta vida.
Por eso se dice que Dios te mandó a esta vida a ser FELIZ… ¡claro! a través de hacer lo que te hace feliz, ¡cumplirás tu propósito de haber venido!
Así que escucha tu Guía Interior y revisa cuál es eso que más te agrada hacer y ¡HAZLO!
Si hacerlo implica cambios drásticos en tu vida y te preocupa de dónde podrían venir los recursos económicos para poder realizarlo y mantenerte de ello, recuerda que puedes pedir ayuda a tus ángeles y guías para que te señalen el camino y ellos gustosos lo harán indicándote un paso a la vez para lograrlo.
Tus respuestas también las puedes encontrar en tu Ser Interior, si sabes escucharlo.
Cada uno de nosotros tenemos un papel en el Plan del Creador.
Afortunadamente, tu propósito de vida involucra actividades y temas en los cuales ya estás interesado y, si aún no identificas cuáles son, pregunta a alguien que te conozca y que te quiera. Esta persona ha observado qué es lo que más te emociona y de ahí puedes partir para encontrarlo.
Cuando lo encuentres y te dediques a llevarlo a cabo, te darás cuenta que es tan emocionante y gratificante que te levantarás en la mañana lleno de energía y de vigor, listo para continuar haciéndolo.
La abundancia y la prosperidad te rodeará y fluirá en ti porque estarás dedicando tiempo en este esfuerzo y tu emoción por hacerlo te hará experto en la materia.